Todos se preparan al momento. En hora punta, calcula cinco minutos.
Ron agrícola, zumo de baobab, lima, sirope de jengibre y unas gotas de amargo.
Ginebra, hibisco, pimienta de Selim y tónica de la casa. Seco y aromático.
Sodabi artesanal, limón, azúcar de caña y espuma de aquafaba.
Mango soplado, tequila, chile fresco y sal marina.
Café de la región, ron añejo, leche condensada y mucho hielo picado.
Whisky de centeno, coñac, vermut rojo y Bénédictine. Sin hielo.
El mismo trabajo, el mismo vaso, el mismo cuidado.
Hibisco en infusión fría, hierbabuena y agua con gas.
Jengibre prensado esta mañana. Pica, y es a propósito.
Fresco, espeso y con una pizca de nuez moscada.
Solo, muy frío, sin azúcar añadido.
Servido fresco, como corresponde a treinta grados.
Dos brochetas con cebolla confitada al limón.
Plátano macho frito, salsa de tomate y chile.
Con alioli de jengibre.